Inteligencia emocional para gestionar a 10 tipos de jefes

Es una realidad que pasamos mucho más tiempo con nuestro jefe que con la familia o los amigos. Las horas que convivimos en la oficina convierten a los compañeros de trabajo y a sus superiores en personas importantes, nos guste o no.

Por otra parte, los jefes tienen una gran influencia sobre nosotros, a ellos debemos rendirle cuentas, condicionan nuestros ingresos, pueden ayudarnos a crecer de manera exponencial o desmotivar por completo al equipo. Un jefe es un modelo para seguir cuando es empático, tiene pensamiento horizontal, fomenta el trabajo en equipo y respeta a sus subalternos. Sin embargo, también puede convertirse en nuestra peor pesadilla cuando es asfixiante, o no cumple lo que dice y no fomenta el trabajo en equipo.

Hoy queremos que identifiques cuál es tu tipo de jefe y cómo gestionarlo de la mejor manera.

EL WORKAHOLIC

Este tipo de personas son incómodas siempre, pero, si ostentan un cargo de responsabilidad, aún más. No entienden el concepto de tiempo libre y eso de "vida personal" les parece ciencia ficción. Para no dejarte arrastrar por su frenesí laboral lo mejor es aumentar tu rendimiento durante la jornada para que no tenga excusa de mandarte un email a deshora.

EL CORTA CABEZA.

Este tipo de personas ha sabido cómo mantenerse en una organización por largo tiempo y crecer exponencialmente. Sin embargo, se ha llevado a su paso a muchos colaboradores. Como cosa del destino y para su conveniencia, tiene ciclos muy cortos de renovación de su equipo de trabajo, por lo que nunca le ha dado la oportunidad de crecimiento a ninguno de ellos. Debes aprender a identificar a este tipo de personalidad, ser siempre conciso aumentar tu productividad en horas de trabajo, para que las probabilidades de salir del equipo de trabajo sean mínimas.

El INMOVILISTA

Encaja perfecto en la frase "siempre lo hemos hecho así y lo que funciona no debe cambiarse". Lo primero que necesitarás son altas dosis de paciencia y mucha mano izquierda. Con un poco de viveza podrás empezar a introducir cambios leves en el sistema de trabajo y demostrar su eficacia.

EL CODICIOSO

Lo único que le importa es crecer dentro de la organización, conseguir gratificaciones y reconocimiento externo. Lo ideal es conseguir encajar en su dinámica y aprovechar la motivación que destila para ampliar horizontes, pero cuidado porque si no lo consigues puede arrastrarte en su pelea por "llegar a la cima"

EL RADIACTIVO

Son poco reflexivos y tienden a dejarse llevar por la situación y los nervios en cuanto las cosas se ponen un poco tensas. La paciencia no está entre sus virtudes y pecan de ser poco empáticos con quienes les rodean. Si durante una de sus charlas levantan el tono de voz más de lo debido, lo mejor será obviar su actitud y quedarse con el mensaje que quieren transmitir.

EL BUSCADOR DE MEJORAS

Como un cazador de tesoro, el buscar mejoras creer que todo lo que les rodea es susceptible de mejora. Están pendientes de todo y cualquier detalle que bajo su criterio no sea perfecto tendrá demanda de cambio. No merece la pena enzarzarse en discusiones constantemente así que, ahorrar fuerzas y paciencia para cuando el tema sea suficientemente importante.

EL NOVATO

Son aquellos que han tomado posesión del puesto recientemente. Se sienten un poco como un pez fuera del agua y necesitarán a alguien de confianza que les ayude a tomar tierra. Eso no solo favorecerá el ambiente de trabajo, también puede convertirse en una oportunidad para ti en el futuro.

EL ORIGINAL

Jefes excéntricos que viven aportando ideas extrañas, muchas veces poco prácticas, que crean el caos en los modelos de trabajo habituales. Los constantes cambios en el sistema de trabajo provocan malos entendidos y confusión en los empleados.

EL COLEGA

Quiere que lo vean como un igual, fomenta la camaradería entre los trabajadores y les cuenta entre sus contactos de redes sociales; los hay incluso que se van de copas con sus empleados. Si el cuento te suena, lo mejor es que aproveches el buen ambiente que se genera, pero sin desenfocarte, al fin y al cabo, es tu jefe y debes mostrarte siempre como un buen profesional, sin exceder la confianza.

El NO CAPACITADO

Sí, a veces pasa. Nadie sabe cómo ni por qué ha llegado a esa posición, pero sorprendentemente ahí está. Lo importante es no caer en criticarlo con tus compañeros, siempre que se ponga a hacer alarde de sus pocos conocimientos obviar sus comentarios fuera de contexto y confiar en que antes o después alguien valorará el trabajo bien hecho y te darán una oportunidad de ascenso.

EL PINOCHO

El jefe que te promete villas y castillos cuando quiere alcanzar su objetivo, pero no cumple ni una sola de las cosas que te ayudaron en algún momento a motivarte, este tipo de jefe llega a ser reconocido por sus superiores ya que este alcanza las metas trazadas por la organización.

Pero a costa de su propio equipo, cuando el descontento de sus subalternos amenaza a la sublevación, siempre convoca reuniones aislada para indicar que lucho por conseguir los aumentos de cargos o salariales pero que la dirección no los permitió.

Aprende a dejar siempre todo lo prometido por escrito, para que después no olvide lo que prometió.

EL IDEAL

Dicen que nadie es perfecto y estamos seguros de que es verdad, pero algunos pueden acercarse bastante. Si tienes la suerte de encontrarte a un responsable así en tu empresa, aprovecha para aprender y seguir creciendo como profesional

Espero que este articulo sea de ayuda para identificar a tu jefe, si te ha gustado comparte.

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